Barcelona, ¿cuna del Modernismo?
- Begoña Portela Recuenco
- 6 jun 2023
- 2 Min. de lectura
Cuando una gran ciudad eclipsa a otra
La celebración de los 50 años desde la muerte de Pablo Picasso es lo que ha hecho falta para reabrir el Museu del Modernisme de Barcelona tras la pandemia, pues es el lugar escogido para la exposición “Els Quatre Gats. Bressol del Modernisme”. Cerca de cincuenta exposiciones por Europa y Norteamérica van a celebrar el recorrido artístico de este pintor que inauguró su primera exposición en la famosa cervecería Els 4 gats.
El Museu del Modernisme de Barcelona, que acoge la antigua fábrica textil de Enric Saginer, ha decidido que la actividad alrededor del espacio de reunión de Ramon Casas, Santiago Rusiñol, Miquel Utrillo i Pere Romeu sea el tema de su exposición, situando Barcelona como centro indiscutible del Modernismo catalán. Pinturas, dibujos, muebles o carteles de múltiples artistas modernistas forman parte de las cerca de 200 obras que se exponen en este espacio que busca retratar la actividad artística de la Barcelona de principios del siglo XX. Algunos de los temas sobre los que se articula el discurso son los carteles tan típicos con los que el modernismo se promocionó, pasando por la influencia que la bohemia de Montmartre tuvo en estos artistas y su contraposición en el Cercle de Sant Lluc o en cómo se desarrolló el arte en el local que da nombre a la exposición.
Toda la exposición se centra en mostrar cómo Barcelona fue la ciudad de partida del Modernismo desde la Exposición Universal de 1888, y cómo esta, tras unos años de desarrollo económico y modernización, fue el detonante de la importancia que la ciudad fue tomando en el circuito artístico a manos del Modernismo, un estilo artístico totalmente vinculado a Barcelona. En ningún momento se pone el foco en Sitges y en cómo muchos de los artistas expuestos en el Museu Modernista de Barcelona se iniciaron en el Cau Ferrat, la casa de Santiago Rusiñol, a parte de en una leve mención al inicio donde comentan que Els Quatre Gats sustituyó al Cau Ferrat como centro de efervescencia artística. Si bien la exposición del MMBCN tiene variedad respecto a los objetos que exhibe, no es más que un conjunto de producciones artísticas modernistas que quieren exponer un relato concreto, mientras que el Cau Ferrat es una muestra de la actividad que tuvo lugar allí, de la propia casa de Russinyol y de cómo se interactuó con ella o de lo que tuvo lugar allí.
Como se ha visto en muchos casos durante la historia, el arte no es independiente de factores económicos, políticos o sociales. Barcelona, al ser un gran centro económico, tuvo el contexto propicio para ser escenario del modernismo y lugar en el que muchos artistas, incluido Picasso, pudieron desarrollar su actividad artística. Que Sitges y los edificios que en su día acogieron el modernismo catalán quedaran relegados a un segundo plano, es el producto de la idea de centralizar el poder en determinados sitios, puesto que tener autoridad en varios ámbitos es más conveniente que tenerlo solo en uno.





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