top of page

Museu Joan Abelló: Centenario de un pintor único

  • Lars Esbert
  • 7 jun 2023
  • 2 Min. de lectura

La exposición "La col.lecció viscuda, la vida pintada" conmemora los cien años del pintor molletense Joan Abelló.




Joan Abelló es el artista más conocido de Mollet, segunda ciudad de la comarca del Vallès Oriental. El único con un museo dedicado a su obra, que se caracteriza por pintura de temática paisajística y de género, mostrando escenas cotidianas sobre su propia vida, su familia y sus amistades.


Joan Abelló (1922-2008) fue un artista peculiar dentro de la esfera célebre de pintores catalanes que gozaron de enorme éxito gracias a las segundas avanguardas de mitad del siglo XX, como Dalí, Tàpies o Picasso, de quienes fue íntimo amigo. Solían celebrar reuniones donde se pintaban entre ellos y se regalaban e intercambiaban obras propias que hoy se conservan en el museo.

Joan Abelló es célebre por ser el creador de su propio movimiento pictórico: el explosivismo. Consistía en lanzar encima de la tela mucha pintura en ciertos lugares estratégicos del cuadro que al caer sobre el lienzo causaban una pequeña explosión y producían un efecto físico de relieve en el cuadro. Aunque solo fue una etapa en su obra, esta fue su pequeña contribución a la historia del arte. Este explosivismo se puede ver sobretodo en dos cuadros de la retrospectiva: "L'Alzina" i "Cafè Marta. Mercat del Pollastre. Mollet"

El museo, que ocupa uno de los pocos edificios modernistas que quedan en pie en Mollet, cuenta con tres plantas y un sótano, espacio interdisciplinar destinado a pequeñas exposiciones y conferencias. La primera y segunda planta acogen la colección permanente estructurada a partir de la faceta coleccionista de Abelló mientras que la planta baja dedica su espacio a esta exposición temporal "La col.lecció viscuda, la vida pintada".


La retrospectiva combina sus cuadros más característicos con objetos de su vida cotidiana, a partir de los cuales construyó su figura artística. Hablamos de tableros de ajedrez y tacos de billar, de los que era un asiduo practicante, así como de la silla de barbero que recibe al visitante. Esta construcción del artista se ejemplifica en un par de cuadros dispuestos solo cogidos del lateral del muro introductorio para que el espectador pueda ver su característica firma "Jo, Abelló" en el lado posterior del cuadro.

La retrospectiva abre y cierra el espacio con dos de sus cuadros más grandes, donde Abelló pinta los elementos más característicos de su obra: un café-bar con juegos de cartas, ajedrez y billar, pero también la personificación del tiempo, montado en un caballo erguido, y el arlequín que se ha convertido en uno de los símbolos de la ciudad de Mollet.

Esta pequeña retrospectiva se esfuerza en reunir piezas que construyan el autorretrato del artista para introducir al espectador en la vida y la colección de Joan Abelló.




 
 
 

Comentarios


©2020 por ARSENIC. Creada con Wix.com

bottom of page